Hay coches que ya nacen con carácter, y el Abarth 595 es uno de ellos: pequeño, rabioso y con ese morro de bulldog que no pasa desapercibido. Cuando entró por la puerta del taller en su color de fábrica, su dueño lo tenía claro. Quería que pareciera otro coche, pero sin perder ni un gramo de su personalidad. La solución fue un cambio de color completo en vinilo verde militar mate. El resultado lo tienes en las fotos.
Por qué el verde militar mate arrasa ahora mismo
El gris lleva años dominando los aparcamientos. Por eso un verde militar apagado destaca tanto: tiene un punto castrense, un punto retro y un aire premium que combina de maravilla con la silueta redondita del 500. En acabado mate la luz no rebota como en un coche a brillo. Se queda pegada a la superficie y dibuja cada nervio de la carrocería. Sobre el capó del Abarth, con esos pliegues tan marcados, el efecto es de los que hacen girar la cabeza.
Es la tendencia que estamos viendo entrar más en el taller esta temporada: tonos apagados (verdes, tierras, azules profundos) y acabados mate o satinado en lugar del clásico brillo. Sienta especialmente bien a los coches de aire clásico, y el 595 entra de lleno en ese grupo.

El secreto está en el proceso: pieza a pieza
Un buen vinilado no se nota, y eso es justo lo complicado. Para que el verde llegue limpio hasta el último recoveco, desmontamos paragolpes, pilotos, manetas y los embellecedores que haga falta. Cada pieza se forra por separado y el vinilo se remete por dentro de los bordes, de modo que no quede ni una pestaña levantada ni una línea de corte a la vista. Lleva más tiempo, claro. Pero es la diferencia entre un coche «forrado» y un coche que parece salido de fábrica con ese color.

Los detalles que rematan el conjunto
Un cambio de color se gana el notable alto en las decisiones pequeñas. Aquí dejamos en negro el techo y la capota, que cortan con el verde y estilizan todavía más la línea del coche. El escudo del escorpión, la moldura cromada del frontal y las salidas de escape se quedaron tal cual estaban: ese brillo metálico asomando sobre el verde mate es lo que le da el aire de coche de catálogo. Al tratarse de un 595 Turismo cabrio, la capota negra encajaba en el plan sin pedir nada a cambio.


¿Vinilo o pintura? Por qué cada vez más gente elige forrar
Es la pregunta que más nos hacen. La respuesta corta: el vinilo protege y, además, da marcha atrás. La lámina se coloca encima de la pintura original, así que la chapa de fábrica queda guardada debajo, a salvo de roces, piedras y sol. El día que quieras recuperar el color de origen o vender el coche, se retira y debajo aparece la pintura intacta. A eso súmale acabados que con pintura convencional no consigues con la misma facilidad, como este mate, los satinados o los color-shift.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de color con vinilo
¿El vinilo estropea la pintura del coche?
No, al contrario. Si la pintura está en buen estado, el vinilo la protege de arañazos, gravilla y rayos UV. Lo importante es que la instalación y, sobre todo, la retirada las haga un profesional.
¿Cuánto dura un vinilado de cambio de color?
Con una lámina de calidad y un cuidado normal, suele aguantar entre 5 y 7 años en buen estado. El garaje y los lavados a mano alargan bastante su vida.
¿Se puede quitar sin dañar la carrocería?
Sí. Un vinilo de gama puesto correctamente se retira limpio y deja la pintura original como estaba. Por eso conviene no usar láminas baratas ni dejar pasar demasiados años.
¿Puedo lavar un coche con acabado mate en el túnel?
Mejor evita los rodillos. El mate se cuida con lavado a mano o a presión y productos específicos, sin ceras de brillo. Así se mantiene ese tacto aterciopelado tanto tiempo como el primer día.
¿Te imaginas el tuyo así?
En VinilCenter Murcia llevamos años cambiándole la cara a coches como este Abarth. Cuéntanos qué tienes en mente y le buscamos el acabado que mejor le pegue, sea un cambio de color completo, detalles en contraste o algo a tu medida. Pásate por el taller o escríbenos y te asesoramos sin compromiso.



